Familia:
Cichlidae (Cíclidos)
Sinónimo:
Princesa de Burundi, cíclido cola de lira.
Anteriormente,
se había descrito como una subespecie de Neolamprologus
savoriyi,
por el mismo Poll y Trewavas en 1952. En este entonces el nombre
era Neolamprologus
savoriyi elongatus.
DISTRIBUCIÓN
GEOGRÁFICA.
Endémico
del Lago Tanganyika (África Oriental), Se encuentra distribuido
alrededor de todo el lago.
Habita en las
zonas rocosas entre los 5 y 15 metros de profundidad.
ESPERANZA
DE VIDA
Ocho
a diez años en cautividad.
ACUARIO.
El
acuario mínimo para una pareja debe tener al menos 60lts. por
pareja, aunque se puede mantener más ejemplares en acuarios mayores.
En este último caso se deben disponer varias cuevas, para que ellos
elijan a medida que las parejas se vayan formando.
La
longitud del acuario debe ser desde 100 cm.
AGUA.
Temperatura
del agua: 22-27°C
pH
del agua: 7,5- 9
GH: 10- 20ºd - KH superior a 10ºd.
DECORACIÓN
DE LA PECERA.
Mantener
en acuarios decorados con
gran cantidad de rocas, que
formen cuevas, y ocuparan toda la parte trasera del tanque. En la
parte frontal se ha de dejar una playa de arena de grano fino, esta
parte será la indicada para colocar conchas en caso de contar en
nuestro acuario con cíclidos conchicolas.
También
se le ha de procurar espacio suficiente para nadar. Las plantas han
de ser resistentes y deben de estar bien enraizadas. Nos pueden
servir la Vallisneria u otras sujetas a las rocas como microsorium
pteropus, anubis nana o barteri.
El recipiente para esta especie debe ser grande ya que es una especie
con un sentido territorial muy desarrollado que llega a su máxima
expresión durante los periodos de cría. Es por ello, que dotarles
de suficiente espacio evitará que otras especies se sientan
acorraladas.
Se descarta el filtro biológico o de
fondo, entre
otras cosas porque nos encontramos ante una especie excavadora, sobre
todo en la época de celo. Utilizaremos un filtro externo presurizado
o filtro seco-húmedo con un flujo de al menos 3 veces el volumen del
acuario. Un flujo importante de filtrado es fundamental, no sólo es
conveniente para el mantenimiento de parejas, sino que además si se
tiene un acuario compartido por diversos individuos, nos garantiza un
nivel de supervivencia más alto, ya que se ha observado que cuanto
más tranquila está el agua, mayores son los territorios que se
establecen.
MORFOLOGÍA
Cuerpo
alargado y comprimido lateralmente, terminaciones de las aletas muy
desarrolladas.
Mide
hasta 9 cm.
La
coloración es marrón claro a
beige. Las terminaciones de las aletas suelen ser azuladas o blancas,
dependiendo del origen geográfico del ejemplar. Todo el
complejo brichardi cuenta
con marcas detrás de sus ojos que generalmente la diferencia de las
otras variedades o bien entre otras especies de este complejo.
Específicamente
en los N. brichardi,
cuentan con dos marcas negras en forma de "T" invertida y
dependiendo de la zona geográfica, con marcas amarillas o azules que
complementan las negras.
HÁBITOS.
En
acuarios lo suficientemente grandes se pueden asociar con otros tipos
de cíclidos siempre y cuando ocupen espacios diferentes en el
acuario. Podemos si se da el caso añadir a nuestro tanque una pareja
de frontosas, ya que el aguerrido y colonizador carácter de
nuestros especímenes garantizarán su supervivencia.
También
se puede combinar con N. moori, cuyo color negro en los adultos
puede suponer un bonito contraste o con el N. cilindricus dotado
de un carácter más conciliador o el N. leleupi. Cualquiera de
estas parejas puede sustituirse por una de las especies de los
géneros Julidochromis, Chalinochromis, Telmatochromis o
Altolamprologus.
DIMORFISMO
SEXUAL Y REPRODUCCIÓN.
El
sexo es difícil de
distinguir siendo
normalmente en los machos las puntas de las aletas dorsal y caudal
mucho más largas. Por el contrario, la hembra presenta la aleta
dorsal redondeada.
Fácil
de reproducir. Forman cuevas que cavan a su antojo entre el sustrato
y algunas rocas. La cantidad de huevos puede llegar a los 100
fácilmente y suelen adherirlos al techo o una pared de la cueva. La
hembra permanece en la cueva, mientras que el macho se desinteresa
bastante, aunque no deja de proteger el territorio ante cualquier
peligro. Pueden comenzar en parejas, pero tarde o temprano se
transforma en colonia, ya sea por sus propias crías o parejas
vecinas. Todos se unen para proteger la prole, aunque por lo general
el trabajo más pesado no lo tienen los padres, sino los juveniles
más grandes de camadas anteriores.
ALIMENTACIÓN.
En
la naturaleza solo se alimentan de zooplancton.
En
cautiverio, alimentos vivos preferiblemente o congelados deben
comprender en gran proporción la dieta. No tendrán inconvenientes
con alimentos comerciales.
Puede
aceptar alimentos secos, pero no los proporciones tan frecuentemente.
Alguna materia vegetal como spirulina o espinaca blanqueada también
se le puede suministrar. (también: guisantes, lechuga, etc.)
Se
complementará con pescado blanco tipo merluza y comida desecada. Se
evitará las carnes rojas (hígado corazón, larva roja, etc).