amilia:
Hypnaceae
Sinónimo:
nombre
científico, Vesicularia dubyana
DISTRIBUCIÓN
GEOGRÁFICA.
Originaria
del Sudeste asiático.
Esta
planta crece en los cursos de agua más lentos tropicales de Java
Sumatra, Borneo y los archipiélagos colindantes. Prefiere
las zonas más umbrías y puede sobrevivir a distintas profundidades.
Normalmente se le ve por las orillas de los lagos y riachuelos.
DESCRIPCIÓN
Se
trata de una planta tapizante con un porte bastante denso y crece en
forma de filamentos. Son bastante alargados y está cubiertos por
hojas muy pequeñas opuestas y puntiagudas. Las hojas están
imbricadas como escamas y se entrelazan con otros tallos. Esto hace
que la densidad de la planta sea mayor y se forme una masa esponjosa.
Esta
estructura tan peculiar hace que sea un lugar adecuado para la puesta
y desarrollo de pequeñas larvas de muchas especies de peces. Las
hojas tienen un tamaño de alrededor de 1,5 mm de anchura y 5 mm
de longitud, de forma irregular. En cuanto a su coloración, la más
habitual de ver es el color verde claro o intenso. También se pueden
observar tonalidades algo más oscuras, pero no es lo habitual.
AGUA.
Temperatura
del agua: 18-26°C
pH
del agua: 6,5 - 8
GH: 10-12 d
REQUERIMIENTOS
Para
que esta planta crezca en óptimas condiciones se necesitan cumplir
algunos requisitos durante su etapa de plantación. No requiere
ser plantada sobre un sustrato. Ellas prefieren desarrollarse
sobre los objetos decorativos que se colocan en los acuarios. Gracias
a esto, nos ofrece una ventaja a la hora de tener que elegir un
sustrato adecuado. El arraigo de la planta se consigue fácilmente
con un hilo de costura. Se puede «coser» la planta a los accesorios
del acuario.
Una
vez se ha plantado el musgo de Java, con el paso de los días se irá
extendiendo por el objeto en el que ha sido fijado. Podremos ir
viendo la evolución de la planta al observar que el objeto se va
recubriendo por completo. Si queremos, podemos podar la planta para
que adquiera la misma forma del objeto en cuestión. Para ello
utilizamos una tijeras o directamente con las manos. Si lo hacemos
correctamente, se podrá obtener una decoración impresionante.
Por
otro lado, si queremos colocar la planta directamente en el fondo del
acuario podemos utilizar pequeñas piedras y agarrarlas al
sustrato. Esta vez tendremos que «amarrarla» a las piedras
para que vaya cubriéndolas por completo.
Esta
planta necesita de algunos factores para que su crecimiento sea el
correcto. La primera es la iluminación. Dado que en su hábitat
natural prefiere umbría, aquí no va a ser diferente. Prefiere
lugares con sombra o con
una iluminación artificial basada en unos tubos que beneficien la
fotosíntesis. Si la iluminación es excesiva se puede perjudicar su
salud y hacer que sobre él crezcan algas verdes y lo asfixien.
Su
especial morfología se presta a la invasión por parte de algas
tapizantes o filamentosas difíciles de controlar y erradicar. En
caso de que tengamos una invasión de algas tenemos que retirarlas
antes de que ahoguen a nuestro musgo. Para ello no se debe emplear
productos alguicidas, ya que pueden afectar al propio desarrollo del
musgo. Lo ideal es retirar las partes más afectadas para que no se
contagien el resto.
Cuando
los peces defecan, van almacenando suciedad en el acuario. Esto afea
bastante el decorado que producen las algas y plantas de fondo.
Además, esta planta es
difícilmente subsanable mediante sifonado. Esto
se debe a que la depresión que se produce por la extracción de la
capa sucia arrastra los filamentos de la planta.
Si
no se poda cuando alcanza gran tamaño, su textura filiforme puede
originar atascos en los filtros. Para ello, lo más recomendable es
ir podándola para que adquieran la forma del objeto al que fue
cosido.
REPRODUCCIÓN.
Para
reproducir esta planta se utiliza la técnica del esquejado o
reproducción vegetativa. Para llevarla a cabo se separan de la masa
principal del musgo unos cuantos filamentos. Debe ser lo
suficientemente grande y maduro como para poder ser replantado y que
crezca.
Se
puede replantar en el mismo u otro acuario, dependiendo de la
necesidad. El esqueje se puede colocar alrededor de un objeto como la
planta madre o en la arena cerca de alguna roca que utilizará para
enroscarse. Es importante que el agua donde se replante no esté
nueva Necesita una concentración de cloro algo más baja. De lo
contrario podría morir a los primeros días tras ser replantada.
El
musgo de Java crece muy bien sobre las cáscaras de coco, las
maderas fósiles y las rocas volcánicas. Esto puede darle a nuestro
acuario un toque más tropical. Además, es una planta anfibia que
puede continuar su crecimiento enraizada sobre objetos emergidos